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En la era del comercio electrónico, se necesita un solo clic

para pedir cualquier cosa que desees. Pero se necesita mucha energía para llevarlo

a tu puerta.

Los artículos se envían desde las fábricas, se transportan

entre almacenes y finalmente son llevados en camión a tu casa. Esta comodidad

tiene un costo ambiental: el transporte representa el 29 por ciento de las

emisiones de gases de efecto invernadero de Estados Unidos, y los camiones de

carga media y pesada representan casi la cuarta parte de esa cantidad.

La tecnología da pie a este problema, y algunos te dirán que

la tecnología puede ayudar a resolverlo.

Los drones han sido promovidos como una manera limpia y

rápida de apaciguar nuestra demanda de entregas rápidas. Cuando Amazon.com Inc.

reveló un nuevo diseño en junio para su drone de reparto Prime Air, enmarcó la

iniciativa como parte de su visión de hacer que la mitad de sus envíos produzcan

cero carbono neto para 2030. Wing, una división de Alphabet Inc., una empresa

matriz de Google, anunció su servicio como útil para reducir las emisiones de

gases de efecto invernadero. Después de que UPS voló públicamente por primera

vez un avión teledirigido desde la parte superior de un camión de reparto para

dejar un paquete en una casa, un ejecutivo calificó la prueba de "gran

paso" hacia la reducción de las emisiones de UPS.

De hecho, las operaciones de entrega por medio de drones

podrían ser más amigables con el medio ambiente que los camiones, según dos

estudios recientes. Pero eso depende de cómo y dónde se desplieguen.

¿Dónde se conectan?

Los drones pequeños tienen un menor impacto ambiental que

los métodos de entrega terrestres, como los camiones diésel, los camiones

propulsados por gas natural o incluso las furgonetas eléctricas, según un

estudio publicado el año pasado en Nature Communications. Pero las baterías de

los drones necesitan ser cargadas, y esa energía tiene que venir de alguna

parte.

Para que los drones alcancen su potencial ecológico, es

vital conectarse a fuentes de energía limpias. El acceso varía de estado en estado

y de una empresa de servicio eléctrico a otra.

Gracias a la energía solar, California frecuentemente genera

más electricidad de la que la gente puede usar. El estudio en Nature

Communications concluyó que un paquete de una libra entregado por un pequeño

drone en California reduciría las emisiones de gases de efecto invernadero en

un 54 por ciento en comparación con un camión diésel. La misma entrega en

Missouri, que obtiene la mayor parte de su electricidad del carbón, resultaría

en una reducción de solo el 23 por ciento.

"Cuando se tiene electricidad baja en carbono y se

mueven paquetes pequeños, los drones podrían generar la huella de carbono más

baja por paquete entregado", comentó Costa Samaras, profesor asociado de

ingeniería civil y ambiental de la Universidad Carnegie Mellon y coautor del

estudio. "Es mucho más ecológico que un drone vuele por el aire para

entregarte un par de audífonos a que te subas a tu coche de gasolina o incluso

a tu coche eléctrico y conduzcas hasta la tienda para adquirirlos".

Las compañías que prueban drones comerciales ya están

experimentando en regiones con fuentes de energía variadas.

Wing opera el servicio de entrega vía drones comerciales en

Christiansburg, Virginia; Canberra, Australia; y Helsinki, Finlandia. En

Canberra, Wing funciona con casi el 100 por ciento de energía renovable,

mientras que en Helsinki se utiliza una combinación de energía nuclear, energía

renovable y combustibles fósiles, señaló Jonathan Bass, director de marketing y

comunicaciones de Wing. Virginia, por otro lado, es predominantemente

alimentada por gas natural y energía nuclear. Las fuentes de energía de las

tres ubicaciones se están volviendo más limpias con el paso del tiempo,

informó.

Cuantos menos almacenes, mejor.

Cuanto más tiempo pueda un drone permanecer en el aire y

entregar paquetes, más útil será.

Pero los drones recorren distancias mucho más cortas que los

camiones, y las estaciones de carga son mucho menos comunes que las

gasolineras.

Por lo tanto, las empresas de reparto necesitarán una amplia

red de estaciones de carga. Es fácil poner esas estaciones en los almacenes,

donde los drones van de todos modos a cargar los paquetes.

Debido a nuestro deseo de entregas rápidas, la nación ya

está viendo un aumento en los almacenes. Se construyeron mil millones de pies

cuadrados de espacio de almacenamiento en todo el país durante la última

década, con un gran auge en el Inland Empire, según un estudio de CBRE del año

pasado.

La construcción de una red de almacenes más amplia para satisfacer

las necesidades de los drones tendría graves repercusiones ambientales. Más

almacenes significa más sistemas de iluminación, calefacción y aire

acondicionado, por no mencionar la energía necesaria para cargar los drones

entre vuelos, todo lo cual se suma a las emisiones totales del servicio.

En lugar de construir nuevos almacenes, las empresas de

reparto de drones podrían utilizar las instalaciones existentes; por ejemplo,

los drones que transportan alimentos podrían despegar desde la parte superior

de una tienda de comestibles. Amazon estaría bien posicionada para hacerlo, ya

que cuenta con más de 500 tiendas de Whole Foods y está experimentando con

nuevos conceptos de venta de abarrotes.

El desarrollo de baterías de mayor capacidad para los drones

también podría ayudar: Si los drones pudieran volar más lejos, la red de

almacenes y cargadores podría ser menos densa. (Actualmente, el uso de drones

en Estados Unidos está limitado por las normas que prohíben volar sobre seres

humanos o más allá de la línea de visión del operador. Pero se espera que esas

reglas se relajen en los próximos años, y algunas compañías ya tienen

exenciones).

Otra opción es desplegar drones desde los camiones de reparto

cuando la remoción de unos cuantos paquetes podría agilizar una ruta de

conducción. El camión cubre gran parte de la distancia, luego lleva una gran

carga de paquetes en una dirección mientras que un drone lleva algunos en la

otra. Luego, el dron puede reunirse con el camión para hacer otras entregas de

este tipo y, finalmente, ser devuelto al almacén.

Un estudio publicado el año pasado en la revista

Transportation Research Part D concluyó que los drones son mejores para

entregar unos cuantos paquetes a la vez, mientras que los camiones son mejores

para llevar grandes cantidades a áreas más densamente pobladas.

"Es importante recordar que estas modalidades se pueden

usar de manera complementaria", señaló Anne Goodchild, coautora del

estudio y directora del centro de logística y transporte de cadena de

suministro de la Universidad de Washington. "No deberíamos comparar drones

con camiones".

Fuera de los caminos trillados

La industria de la logística se ha inclinado hacia algunas

soluciones ecológicas en áreas urbanas, como Amazon Lockers, donde un solo

camión a gas puede dejar paquetes para docenas de clientes. Pero ese enfoque no

necesariamente funciona en las zonas rurales, donde los residentes están más

dispersos y los camiones transportan paquetes a cada puerta.

Ahí es donde los drones podrían ser una forma más eficiente

de transportar paquetes en la "última milla" de entrega, afirman los

investigadores, especialmente porque hay menos obstáculos (como líneas

eléctricas y edificios) que deban evitar.

"Un drone realmente no puede competir con un camión muy

lleno que hace 100 entregas en un espacio bastante pequeño", explicó

Goodchild. "Cuanto más alejados estén esos clientes, menos espacio para la

consolidación y más competitivo puede ser un dron".

Pero no podrán manejarlo todo, al menos inicialmente. La generación

actual de drones previstos para el servicio de entrega son ligeros, lo que

significa que solo pueden transportar paquetes pequeños y ligeros en distancias

cortas.

Aunque los drones podrían terminar mejorando las formas

tradicionales de entrega de paquetes, no son una solución mágica para vencer el

problema de las emisiones de la industria del transporte. Por ejemplo, los

drones de Wing pueden transportar paquetes de hasta tres libras, lo que podría

reemplazar algunos viajes a la tienda pero no toda la ruta de un camión de

reparto.

"No esperamos que reemplacen a los camiones de reparto

para la entrega de artículos más grandes, sino que los hagan más

eficientes", escribió Bass de Wings en un correo electrónico.

La entrega vía drones no es sólo un truco, las compañías lo

usarán ampliamente si les ahorra dinero, dijo Tyler Reeb, director de

investigación y desarrollo de la fuerza laboral en el Centro de Comercio

Internacional y Transporte, con sede en Cal State Long Beach.

"Es más bien un cálculo de riesgo y gasto, y los

beneficios ambientales son un buen subproducto", concluyó.

Visit the Los Angeles Times at www.latimes.com

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